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lunes, 23 de marzo de 2015

Y, ¿para que sirve la ONU?


El libro redactado por el periodista Eric Frattini, nos invita a un recorrido desde sus orígenes de la Organización de las Naciones Unidas, para conocer los cimientos de corrupción que le dio nacimiento, sustento y aun permite su sostenibilidad.
Cuando uno comienza a leer las páginas del libro de Frattini, es normal y necesario preguntarse varias veces acerca de la utilidad de la ONU.
¿Es posible la paz sin la ONU? ¿es posible seguir viviendo en democracia sin la ONU? ¿Es beneficioso para los más desfavorecidos del mundo, la existencia de la ONU?
Las respuestas a estas y otras preguntas no dejan lugar alguno para el optimismo y para un porvenir provechoso y necesario de la ONU. La verdad es que muchas cosas serían mejor sin ella. Pues la Organización de las Naciones Unidas poco o nada ha realizado en favor de la paz, de la lucha contra la corrupción, en favor de los más necesitados del mundo y en el fortalecimiento de la democracia. Lejos, muy lejos de todo lo que hemos indicado, nos puede conducir un estudio serio y concienzudo acerca de las acciones internas y externas de la ONU.
Luego de leer el libro de Eric Frattini, uno termina asqueando el accionar de la diplomacia internacional y de las predicas de buena fe de aquellos altos funcionarios que supuestamente velan por la paz internacional.
A todo esto, vuelve una vez mas la necesaria y urgente pregunta: ¿y para qué sirve la ONU? Creo firmemente que sirve para los grandes intereses de los que viven gracias a las desgracias (guerras étnicas, corrupción, hambrunas, trata de personas, etc) de las ingentes multitudes del mundo.

Si alguna utilidad beneficiosa ha tenido y titne la ONU sera, fuera de toda duda, para los grupos de poder que rigen los destinos de la humanidad. 

Ante la ONU, nosotros nos oponemos y seguiremos empeñados en expresar nuestro internacionalismo marxista, aunque a muchos acefalos pueda parecerles fuera de lugar. Pues, parafraseando a Marx, el proletario es oprimido de forma internacional, por ende no tiene patria, en el sentido economico y ademas, su lucha es emancipadoramente internacional.


Charliejohn

domingo, 15 de marzo de 2015

LA HOMOSEXUALIDAD Y EL FIN DEL ESTADO LAICO



El jueves 12 de marzo del presente año, en el blog del periodista Raul Wiener, aparece un artículo de autoría del mencionado hombre de prensa, donde luego de leerla no queda más que hacer frente a este embate de quienes por doquier desean ser paladines de la homosexualidad en nuestro país.

Nuestro atribulado periodista, luego de conocer la derrota de la ley de la unión civil, nos dice que el archivamiento es debido a ideas retrogradas y que se ha contado para ello con el apoyo disimulado del gobierno. 

Creo que es inmensamente mezquino decir que el archivamiento de la ley de la unión civil sea de un pequeño grupúsculo de retrogradas. Señor periodista, la ley de la unión civil, no ha sido archivada por ideas retrogradas sino por el apabullante malestar que esta ley supone para la inmensa población en nuestro país. Dice usted, con la soberbia de quien no acepta la derrota, que quienes nos oponemos somos retrogradas, no señor, somos personas que pensamos que esta publicidad desmesurada a la homosexualidad en prensa escrita, radial, televisiva y en el ciberespacio, ya es odiosa para la población.

Para el señor Wiener, ser retrogrado es oponerse a la ley de la unión civil entre personas del mismo sexo, y en cambio apoyar tal iniciativa es propio de personas del siglo XXI; que pobre razonamiento. Y que lamentable, que este individuo sea calificado como hombre de izquierda.

Además, el señor de prensa dice que este archivamiento ha contado con el apoyo disimulado del gobierno de Ollanta Humala, eso es ridículo. Este gobierno de “supuesto nacionalismo” no endosa fuerza política a nadie ni a nada, y el archivamiento señor periodista se debió al rechazo y hartazgo de lo que supone entre líneas esa propuesta de ley del señor Carlos Bruce.

Señor periodista, quizá deseaba usted que ante la ley de la unión civil el pueblo peruano aplaudiera feliz. Más no fue así.

Pero, ¿Qué es lo malo de la ley de Carlos Bruce?, a una simple lectura, pareciera que todo es positivo, pues quienes han deseado vivir juntos una relación homosexual tienen derecho a un respaldo legal para el patrimonio que puedan generar y gozar de la protección del Estado, como cualquier pareja heterosexual; no se dice ni una sola palabra al matrimonio homosexual y a la adopción de hijos. concluyendo que esta ley es inofensiva.

Sin embargo, una lectura profunda y en perspectiva, nos permite avizorar la continuación de la ley, donde ganado un pequeño espacio, ya se tiene posibilidad de maniobra para la adopción de niños por parejas homosexuales, matrimonios civiles, penalización de todo lo que pueda parecer homofobico y la masificación publicitaria de la homosexualidad en nuestra sociedad. 

Por eso nos oponemos, no porque seamos retrógrados, señor periodista, sino por no ser tontos, pues sabemos lo que a continuación viene.

A quienes nos oponemos, el periodista Wiener nos tilda de homofóbicos y de tener posturas prejuiciosas. Señor periodista, nos oponemos firmemente porque consideramos que legislar por asuntos de preferencias sexuales es una grosería parlamentaria, que el asunto sexual es de cada quien, que la publicidad homosexual masiva que recibe nuestra población es por demás exagerada y apoyada por los “liberales y progresistas” de nuestra sociedad, causando severo e irreversible daño psicologico a nuestros menores de edad, quienes no pueden ya distinguir entre lo masculino y femenino, sexualmente hablando.

En el Congreso de la República, las fuerzas políticas que la integran se han dividido, entre quienes apoyan en ultima instancia la homosexualidad y quienes se oponen a una exposición masiva de las tendencias homosexuales. Y esta división, es un fiel reflejo de lo que viene pasando en la sociedad en pleno.

Algunos, tratan de atolondrar el debate, diciendo que el Congreso de la República debe legislar también a favor de las minorías, eso es bueno. Empero, no cuando se trata de asuntos puramente de preferencias, muchas veces debidos a una infancia de abuso sexual o a inducción por “malas amistades”.

Lo más notable, señor hombre de prensa, es lo poco usual que el congreso de la República logre sintonizar con el sentir de las grandes mayorías de la población peruana. 

Si el gobierno de Ollanta ha aprovechado este archivamiento para congraciarse con los sectores de las iglesias, es asunto del gobierno; lo importante, es que no podemos seguir promoviendo la desintegración de los valores de la sociedad, no es posible que tengamos que promover conductas sexuales (de interés de los que mantienen ese tipo de preferencia) a nivel de norma legal.

Claro que más allá de cálculos políticos, la votación tiene una implicancia de conciencia que ha enfrentado a los conservadores con los liberales, y ha acercado a estos últimos con la mayoría de la izquierda que ha asumido una posición contra la homofobia.

Esta parte de su artículo, señor Wiener, es una falta de respeto a quienes nos denominamos políticamente de izquierda. Como marxista, soy de izquierda y me identifico con ella; aunque no todo izquierdista tiene la obligación de ser marxista, el marxista si tiene el deber de integrar en el sector de la izquierda.

Cuando usted dice que la izquierda ha asumido una defensa de la diversidad sexual y clara lucha contra la homofobia, no se a que izquierda hace referencia, y ya que no puedo hablar a nombre de toda la izquierda, le diré que la izquierda marxista, tiene claro la posición que debe asumir ante este hecho, pues forma parte de la tradición marxista, el siguiente razonamiento sobre las relaciones de varon y mujer:

La relación inmediata, natural y necesaria del hombre con el hombre, es la relación del hombre con la mujer. En esta relación natural de los géneros, la relación del hombre con la naturaleza es inmediatamente su relación con el hombre, del mismo modo que la relación con el hombre es inmediatamente su relación con la naturaleza, su propia determinación natural. ” Manuscritos Economicos  y Filosóficos de 1844 [Tercer Manuscrito]. Karl Marx

Aunque, el señor periodista de la “izquierda pro homosexualidad” exprese que es de un oscurantismo citar un texto de mas de dos siglos para entender este problema, le diré que en asuntos de principios no se puede claudicar señor periodista, y considero que el razonamiento marxista que he citado es totalmente justo al definir la relación varon-mujer como asunto  de acorde a la naturaleza del hombre, entonces, la homosexualidad es fuera de lo normal, por ende anormal y producto de la degeneración de la sociedad de que se trata.

Nunca el marxismo consecuente podría fomentar el homosexualismo, ya que eso supondría defender la degeneración sexual de la sociedad burguesa y tratar de fortalecerla en la sociedad socialista. Algo impensable desde todo punto de vista.

Además, la homosexualidad es hondamente promiscua, y eso, me refiero a la promiscuidad es algo que, como diría Lenin por intermedio de Recuerdos sobre Lenin de clara Zetkin, lo siguiente: “Todo esto dará a la juventud más que las eternas conferencias y discusiones sobre problemas sexuales y sobre el dichoso derecho a "vivir su vida". ¡Cuerpo sano, espíritu sano! Ni monje ni don Juan, pero tampoco ese término medio del filisteo alemán. Seguramente, conoce usted a nuestro joven camarada X. I. Z., un muchacho magnífico, inteligentísimo. Pues, a pesar de todo, temo que no saldrá nada de él. No hace más que saltar de aventura en aventura femenina. Eso no sirve para la lucha política, ni sirve para la revolución. Yo me fío muy poco de la solidez, de la perseverancia en la lucha de esas mujeres en quienes la novela personal se entreteje con la política. Y tampoco me fío de los hombres que corren detrás de cada falda y se dejan pescar por la primera mujercita joven. Eso no se concilia con la revolución… El proletariado es una clase ascensional. No necesita embriagarse, ni como narcótico ni como estímulo. Ni la embriaguez de la exaltación sexual ni la embriaguez por el alcohol.”

Si con esto, el problema del apoyo a las homosexualidad no ha quedado claro, se debe a un problema de quien desea estar confundido, quizá por una inclinación sexual inconfesa o por un oportunismo degradante. Sea como fuera, el marxismo,  jamas apoyaría la defensa del homosexualismo.

También existen especímenes raros que sostienen una defensa de la homosexualidad y dicen hacerlo por estar de acuerdo con las Resoluciones de la Cuarta Internacional. Sobre el particular, diré que la Cuarta Internacional, no solo apoya la homosexualidad sino que en su seno alberga representantes de la homosexualidad (gay, travestis, lesbianas, transexuales, bisexuales, etc), sino que por el afán de tener cierta presencia, también se ha fusionado con ecologistas, feministas y tendencias variadas. La Cuarta Internacional ha corroído el marxismo, pretendiéndola sintonizar con el acontecer actual, deviniendo en una vulgar adulteración del marxismo, cuyo producto final es una mescolanza con un hedor indecible.

Tampoco, sirvan estas líneas para una pregonacion de la homofobia. Pero si un dia, este Estado burgues aprobara una ley a favor de la homosexualidad, pido desde ya, una ley que fortalezca el derecho de los homofóbicos para salvaguardar una vida digna y de respeto.

Como dice el periodista Wiener, el discurso presidencial de quienes aspiren a gobernar nuestro país, deberá contener una esperanza para la minoria homosexual que clama a voz en cuello ser reconocida ante la ley. De seguro, señor periodista, pero esto sucedera, por puro oportunismo y afan de ganar votos.

considero que mi rechazo a la ley promovida del señor bruce, es motivada por la ideologia que  nutre mi desempeño político, y no el afán de querer sonar "moderno" promoviendo practicas sexuales muy antiquisimas y degeneradas.

Charliejohn



domingo, 8 de febrero de 2015

Alan Garcia Perez y su libro sobre Pizarro

En honor a la verdad, mi apreciación personal del Sr. Alan García Pérez, en lo referente a su acción política, es para nada positiva. Ese caballero, no solo arruino la economía del Perú en su primer gobierno, sino que en el segundo gobierno que tuvo a su cargo, si bien el factor económico fue favorable, y esto no por la audacia de su gestión, sino de una cuestión de índole internacional, en lo social, fue un gobernó de represión “ a voz de ganso”.

En lo intelectual, está lejos de ser una joya descollante, pero, es líder de un partido político, que más allá de sus traiciones históricas, representa a un sector político de la población. El APRA es una enfermedad. Eso está lejos de toda duda. Y en la cura de esa enfermedad, casi nadie aporta. Al inicio, el APRA se identificó con la izquierda, luego ha fluctuado, según su conveniencia, entre la izquierda moderada y la derecha reaccionaria. La indefinición es lo esencial en el APRA, y Alan García Pérez, no puede ser ajeno a esa indefinición y a la “fea costumbre” de acomodarse según sean las circunstancias, confundiendo, audacia con oportunismo mediocre.

En fin, estas líneas, no es para sentar posición frente al APRA, es por demás conocido mi antiaprismo ideológico, pues soy marxista.

Pasemos a entender entrelineas el pensamiento rector que Alan García Pérez nos comunica en este su libro Pizarro El Rey de la Baraja.

Considero, como idea rectora en el libro, la de un Pizarro ignorante pero que supo reconocer lo decisivo del factor político para pretender construir un reino legitimo para él.

Esta idea rectora, no es novedosa, pero no muy difundida. Pizarro, sin tomar en cuenta las enseñanzas de Maquiavelo, empleo como nadie en su tiempo, las estrategias y tácticas maquiavélicas necesarias para conquistar el Perú antiguo y erigir su gobierno.

Es, además, muy apetecible, que el que valora la “viveza” de Pizarro, sea alguien que se ha valido de la política para ser de los que “no conocen el sudor de la frente”. Sin embargo, como se dice en lógica: argumentum ad hominem.

“…Tal vez su principal y verdadero instrumento fue su capacidad política de Pizarro, quien con ella, se convirtió en un rey de hecho sobre un inmenso territorio… en el juego de la baraja y los dados… aprendió y ejercito un sistema o programa de acción política…” (Pag. 13)

Aquí evidenciamos el punto de vista de García Pérez acerca de que el entrenamiento político de Pizarro no fue de la manera tradicional, por medio de la instrucción, pues Pizarro fue analfabeto, sino por medio del vicio del juego de la baraja, que le permitió adquirir paciencia, reconocer las emociones en el rostro de las personas y hacer jugadas precisas en el momento requerido. La baraja mezcla el cálculo con el azar, y esto tiene mucho en la política, aunque el azar podría entenderse por aquello exteriorizado y que no es posible tenerlo en control. Un político que no calcula sus decisiones, está sujeto a las decisiones de otros, o sea, deja la política en manos de otros.

La acción política de un personaje es el conjunto de decisiones, proyectos, motivaciones, relación con otros, e inclusive la imagen que tiene de sí mismo y la imagen que quiere proyectar ante otros, etc.” (Pag. 14)

Aquí, García Pérez nos entrega su apreciación tocante la acción política de una persona, además, incluye la imagen que uno proyecta y la imagen que uno tiene de sí mismo.  Cuanto mejor emplea su acción política, será más eficaz y eficiente.

“… pues como demuestra la experiencia de Pizarro, casi todo puede hacerse con la política y sus buenas o malas artes, pero no durar para siempre.” (Pag. 21)

La conquista del imperio incaico por Pizarro, fue el suceso más brutal que ser humano pueda imaginar. El nivel de bestialidad, se debía a diversos factores, pero todos ellos coadyuvaron a Pizarro para doblegar al imperio incaico. Los actos inhumanos que Pizarro o bien ejecuto o bien permitió, se debían a “cálculos” políticos necesarios para conquistar y mantener lo conquistado.

Pizarro fue suficientemente sagaz, o cínico, para ocultar ante el propio Atahualpa la decisión de ejecutarlo.” (Pag. 66)

Pizarro fue muy astuto para hacerle pensar a Atahualpa que no deseaba matarle, pero dentro de sí, esperaba el momento oportuno para acabar con el Inca. La política requiere de quienes se dedican a esta actividad, la mezcla de varias virtudes y también de variadas artimañas, sin las cuales es imposible actuar políticamente, por más discursos éticos y morales que pregonemos.

Pero Pizarro no solo identifico psicológicamente a las personas, sino también a los grupos sociales. Fue inteligente al comprender algo que, en muchas oportunidades definió los encuentros. Los indios, por su religiosidad, no peleaban de noche por no tener entonces la protección de su dios, y eso le permitió reconstruir las fuerzas, reorganizarlas y lanzar ataques nocturnos. Además intuyo que el espíritu anónimo y colectivo de la fuerza indígena le impedía pelear sin jefe y por ello, su plan principal fue tomar prisionero a Atahualpa…” (Pag. 135-136)

Aquí, hay una enseñanza de primerísima importancia. Los españoles no estaban sujetos al dios sol, por ello, podían pelear tanto de día como de noche, pues su dios había creado tanto la noche como el día, no así los indígenas, quienes necesitaban a todas luces contar con el respaldo del dios sol. Además, advierte García Pérez, que Pizarro reconoció el apego al jefe que padecían los indios y decidió tomar el “toro por las astas” y capturar al líder Inca.

El apego a formas establecidas de lucha y no pretender explorar otras nuevas, no solo castra nuestra audacia sino que nos vuelve endebles ante el enemigo.

“…La habilidad política y sus reglas tienen también un limite.” (Pag. 173)

Con esta sentencia Alan García Pérez culmina su libro.

Un libro donde la historia de Pizarro y la conquista del antiguo Perú es vista desde el Angulo del actor político, de aquel que toma la decisión. Libro interesante y de ágil lectura.

Cuestión aparte debe ser tratado un fragmento del libro, donde García Pérez vulgariza la interpretación del materialismo histórico, y es necesario aclarar.

“…Pero aquí el tema es comprender por qué un grupo o una persona determinados toman la decisión y por qué son ellos y no otros los que por el momento actúan en nombre de todos. Ese es el análisis político. Y no tiene como respuesta fácil la que el marxismo vulgar ofrece. Antonio Gramsci, el mayor intelectual marxista en la Italia de entreguerras, se preguntaba en la cárcel por que el cambio político al socialismo no se producía allí si las condiciones económicas, según él, ya estaban dadas. Y debió concluir admitiendo que ello era producto de que la élite había capturado la cultura, el mundo de la formación y trasmisión de las ideas “orgánicas” dentro del Bloque Histórico; en otras palabras, aceptó que el dominio del pensamiento, de las iniciativas, de la persuasión, es decir, la política, era tan o más importante que la acumulación de la riqueza y de la producción.” (Pag. 28)

No merecería aclaración o comentario, pero, como está escrito por el Sr. García Pérez, líder de un partido político que desde su fundación ha tratado de “mala manera” al marxismo; entonces, se hace ineludible que presente mi punto de vista tocante al fragmento transcrito.

Los marxistas, somos de la idea que las formaciones económicas sociales, no obedecen a caprichos de personas, sino que son procesos históricos naturales. Sin embargo, esto no quiere decir que los cambios revolucionarios serán dados sin intervención humana. Entonces tenemos la conjugación dialéctica de factor objetivo y subjetivo. Que el liderazgo de un político es importante para la historia, y que la historia al fin de cuentas lo hacen las personas, claro que sí.

García Pérez desconoce la dialéctica de ambos factores. Además, desea hacernos creer que Antonio Gramsci, ha desvirtuado al materialismo histórico, nada más alejado de la verdad. La mentira es una constante en el discurso de Alan García.

Las condiciones objetivas podrían ser de las más avanzadas pero sin el acompañamiento del factor subjetivo, los cambios revolucionarios no podrían darse. Y el desfase del factor subjetivo con el objetivo, se debe a que la formación política está en manos de quienes no desean el cambio revolucionario de la sociedad, entonces, es comprensible que debamos arrebatarles de las manos la cultura de dársela al pueblo y a sus hijos más esclarecidos, para que factor subjetivo y objetivo coincidan y se forje el cambio.

Aunque hay experiencias donde el factor objetivo estaba rezagado a diferencia del factor subjetivo, por ejemplo la Rusia de 1917, sin embargo, el cambio revolucionario de la sociedad permitió que el factor objetivo se ponga a nivel del subjetivo en breve tiempo.

Reconozco lo importante del liderazgo político, pero pretender que el líder político puede hacer y deshacer los cambios políticos es subjetivismo histórico y un insulto a la inteligencia. Es, además, culto a la personalidad, algo que a García Pérez le suena bien.

Alan García Pérez ha escrito este libro sobre la acción política de Pizarro, pues indirectamente él es un Pizarro que en política juega a la baraja, con astucia, artimañas y un poco de azar.



Charliejohn

viernes, 23 de enero de 2015

S.O.S. Cristianismo en proceso de extincion


Este libro, Cristianismo en Crisis, no solo es polémico sino muy revelador. Polémico, pues trata sobre asuntos muy sensibles, como lo es la fe religiosa y el respeto a los líderes religiosos que representan y difunden las doctrinas a las que se aferra el creyente cristiano de hoy en día; además, revelador, pues Hank Hanegraaff nos ilustra de como el evangelio predicado por el Jesús de Nazaret se ha pervertido.

Si el “diablo” no pudo acabar con Jesús en la cruz del calvario, lo que si es cierto, es que los supuestos “ungidos” están destrozando la predicación de Jesús y de los apóstoles, convirtiendo al evangelio en una suerte de “Doctrina de Superación Personal”, abandonando los rudimentos de la fe cristiana para promocionar “las recetas” del éxito personal y empresarial en el “nombre de Dios”.

Todo esto sucede a la vista y paciencia de todos, y ¿Por qué no se dan cuenta los cristianos? Por la sencilla razón que ser cristiano hoy en día es cualquier cosa menos un seguidor de las enseñanzas de Jesús.

La Santa Biblia se ha convertido en un libro de enseñanza esotérica sobre la superabundancia económica y la expresión positiva para atraer lo que deseamos, y no el libro que sienta nuestra fe en las enseñanzas que ahí se encuentran para ser dignos de quien es nuestro creador.

Hank Hanegraaff, ha desnudado nuestro “cristianismo de hoy en día” y nos invita a re-pensar en las sabias enseñanzas de Jesús de Nazareth, claro, si se desea en verdad llevar el sacrificado nombre de cristiano, muy venido a menos en estos días o quizá muy mal entendido.

Me pregunto, ¿existen cristianos hoy en día? Creo que ya se extinguieron, al igual que los dinosaurios. Lo que las persecuciones romanas no pudieron hacer, lo han hecho los mismo “cristianos”, acabando con el cristianismo; dudo que el cristianismo pueda recuperarse después de esta severa crisis doctrinal y de principios que padece. Espero estar equivocado.

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Estas líneas lo escribe, quien no se cataloga “cristiano” pero si respetuoso de las enseñanzas de Jesús, pues considera que hay que “respetar a quien defiende algo, aunque no se esté de acuerdo con él”. Cristianos, Hic Rhodrus, Hic Salta.

 
                                                                                                                                  Charliejohn

lunes, 15 de diciembre de 2014

LIBERTAD


Constitucionalmente la libertad plena es imposible. Entonces, la libertad restringida es legalmente necesaria. Sin embargo, aquella libertad, no puede ser libertad, entendida en su sentido más amplio.
El análisis de la libertad desde el punto de vista jurídico limita la libertad que se pretende estudiar, entonces, reitero, ya no puede ser libertad (plenamente) sino más bien derechos que brindas ciertas libertades, empero que no es libertad en su sentido más lato.
Esto nos conduce a analizar el asunto de la libertad por otra vía, pues el asunto jurídico poco aporta a este tema, pues si mi libertad termina cuando empieza la del otro, ya no es libertad.
Hay personas que sostienen que son libres para realizar lo que desean, que como seres libres o liberados de tabúes, deben realizar y probar con todo tipo de experiencias, pues la vida es una sola y habrá que vivirla plenamente en libertad.
Si la libertad fuera un asunto de realizar lo que deseamos, de seguro que desearíamos mal, mas sin embargo, nuestros deseos mayormente no sobre pasan los limites puramente “animales”, nuestros deseos de procreación, alimentación y experimentación, ¿acaso se distinguen de lo “animal”? En ninguna manera.
Ahora, quien desee conocer el asunto de la libertad por la vía del desenfreno, no es libre, sino esclavo de sus bajas pasiones y de sus vaivenes de deseos.
Para Hegel, la libertad pasa por el conocimiento de la necesidad. Para el marxismo, la libertad solo puede ser experimentada en colectividad. La filosofía de Nietzsche nos ilustra que la libertad es el ejercicio de la voluntad de poder.
No se entienda que la voluntad de poder es “hacer lo que quiera”, sino en vivir sin atavíos “moralizantes” que castran nuestra existencia.
Si deseo ser libre y hacer lo que dicta mis deseos, entonces no soy libre, sino esclavo de mis deseos. Y nuestros deseos van a tener un aliento de fuga de los patrones moralizantes de la sociedad, dirigiéndonos a lugares donde “somos libres” se vuelve “ponte tu grillete”.
Entonces la libertad se ejerce más allá del bien y del mal; en el control de nuestros deseos “tchandalas” y en el ejercicio de nuestra voluntad de poderío, y esto no individualmente, sino como clase.
 
Charliejohn

martes, 9 de diciembre de 2014

La Mediocridad




La mediocridad
clama a viva voz
en medio de la calle,
¿Quién oirá su voz?
Algunos
¿Quién oirá su voz?
Muchos
¿Quién oirá su voz?
Multitudes…

La mediocridad
Detesta la altura…

¿Sera posible la unión entre
La mediocridad y la altura?
La tchandala anhela la tchandala,
lo alto le es inaccesible…

Si tú no puedes remontarte
a las alturas,
no tengo culpa,
si no puedes llegar mas alto
no te culpes tampoco,
tu destino es ser
rastrero,
¡Conformate y punto!...